No cabe duda que el compañerismo lo hacemos nosotros.
Han pasado dos meses de nuestra reunión anual de compañerismo en la ciudad de Celaya Guanajuato, en la Iglesia Bautista Bíblica de la colonia Laureles y aun se manifiestan las bendiciones en nuestra Iglesia, debido a haber tenido la bendición de ser cede del C.B.B.M. Las acciones de gracias, los comentarios, las platicas y actitudes, todas dejan ver lo que causo nuestra reunión llevando a la Iglesia a una visión mundial. De manera muy positiva y llena de fe la Iglesia agradece al Señor esta experiencia que marco la vida de cada uno de los participantes en el reto de hacer la obra de una manera más estratégica. Ahora los hermanos se muestran listos y más comprometidos para participar en los diferentes ministerios en particular de nuestra Iglesia. Y esto es una gran bendición considerando que la mayoría son nuevos creyentes en los cuales el compañerismo dejó una visión diferente de la obra de Dios así como la tremenda necesidad.
Los hermanos aquí en Celaya han quedado impresionados de lo que Dios puede hacer cuando nos preparamos y comprometemos a trabajar para la obra de Dios sirviendo a otros y cuidado nuestras motivaciones y actitudes, la iglesia quedo lista para trabajar más e intentar más, procurando tener una visión mundial de la obra de nuestro Señor.
Se ha probado una vez más que nuestro Dios quiere bendecirnos como C.B.B.M. y los resultados de las conferencias de la Palabra de Dios a cargo del Hermano Jerry Kroll han marcado el rumbo que nuestras Iglesias en el sentido de una visión mundial que habrán de tomar. La experiencia de todos los pastores que pudieron asistir, que no me dejarán mentir, es que este fue un compañerismo en el que Dios se manifestó con una bendición especial en la que podemos decir que como ya lo habíamos dicho, Él tenía un plan especifico que se cumplió según pudimos constatar. Esa bendición fue primero general en todas las reuniones donde podíamos vivir el resultado de la presencia de nuestro Señor, después particular, donde los testimonios de lo logrado por Dios en nuestra estadía en el compañerismo se iban registrando de acuerdo a nuestra necesidad o búsqueda de la dirección de Dios en nuestras vidas y ministerios, o simplemente el experimentar la cercanía de los hermanos en comunión y edificación y el gusto de encontrarnos en la obra de Dios.
Una de las cosas evidentes entre nosotros fue que se pudo disfrutar sin contratiempos el compañerismo entre los hermanos, recibiendo descanso y ánimo para regresar a su frente de trabajo por la obra de Dios. Con una perspectiva diferente de la obra mundial. El ánimo vivido le hizo ver con más esperanza y sentido lo que como compañerismo en unidad de Iglesias de la misma fe y práctica nos estamos proponiendo hacer. Ahora nos resta pedir en oración por la mesa directiva del C.B.B.M. que nuestro Señor les de la sabiduría para darle continuidad a esto que ha comenzado de parte de nuestro Dios y hacia donde nos está dirigiendo. En donde evidentemente según alcanzo a apreciar se está fortaleciendo aun más nuestro compañerismo, lo cual significa que podremos hacer más.
No cabe duda que el compañerismo lo hacemos nosotros. Y la suma de los pastores con los diferentes ministerios que representan hablando de las Iglesias que pastorean son la fuerza e instrumento que Dios está utilizando para hacer la obra desde México para llevar a cabo la visión mundial de una obra descomunal “La Gran Comisión” está probado la razón de ser del C.B.B.M.
Por lo que animamos a hacer planes de estar en esta reunión anual, a invertir y hacer el gasto que deja ver las prioridades que como Iglesias practicamos, Estas reuniones anuales son de gran bendición y de coordinación de trabajos conjuntos en la obra.
Nosotros por nuestra parte estaremos buscando la oportunidad de recibirles una vez más en un futuro próximo y provocar con esto que nuestro Señor siga bendiciendo el ministerio de cada uno de los siervos de Dios.